Si te escondes, te mueres. Si solo aspiras, te ahogas en una piscina de oxígeno; las moléculas también se pudren, te pudren, sigo odiándolas, sigo odiando depender.
Por eso: aspira, espera, espira, y respira. También odio espirar, creo. Es feo. Es como acostarte con una inspiración que rebosa y te deja húmeda la almohada, es como vomitar, como que te arranquen el pelo, como si se te perdiesen cinco euros. En cambio, si alguna vez unos labios espirasen cerca de los dedos de mis manos, sé que lo agradecería. Quién dice dedos, también dice cuello, que a veces significa espalda.
Los árboles no tienen espalda. A mi me reconforta, a ellos supongo que les reconforta el baile de las hojas. Ahora, que prefiero tener pelo, a tener hojas; aunque preferiría ser hoja que ser pelo. Pero no querría ser una hoja roja escondida en la copa de un árbol intentando abrirse paso entre miles de hojas verdes, iguales, comunes, normales. Yo aspiro, pero no quiero la etiqueta de la hoja diferente, ni de la común; quiero ser una hoja verde, pero verde fosforita, ¿entiendes?
Ahora, ser una mancha roja en una camisa blanca, me fliparía; esto si me gustaría que lo entendieses.
3 comentarios:
Buenísma! jajaja Me encanta!
Pues a mi me gustaría ser una nube con forma de tambor o un olor de estos que dices "huele.. huele a.. no sé a que huele" y nunca le pones nombre propio, porque a cada uno le huele a una cosa diferente.
Pd.: Si a ti ta costao 4 lecturas entender la entrada de mi fotolog, siendo sencillamente simple, creo que ni siquiera voy a intentar entender esta.
Pd2.: Y ya la e leído 7 veces.
Pd3.(que se me había olvidado'): Ves? yo además de pasarme por tu blog y leerte, te dejo comentarios! Flipa :O
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