3 de agosto de 2010

De bocas y sentimientos

Nos podemos quejar poco, o nada, de lo que somos como seres humanos; nuestro cuerpo, nuestra piel, nuestro sistema nervioso, nuestro aparato digestivo, nuestro corazón, nuestras células, nuestras neuronas, nuestra química, nuestra genética, nuestra evolución; un cerebro gelatinoso que nos cabe en la palma de la mano, que nos abre a todo un universo, y que si es necesario nos encierra en una conciencia.

Me puedo quejar poco, o nada, pues, de lo que soy. Me han dado dos piernas, para correr si lo necesito; me han dado dos manos, para empujar a lo que me persiga; me han dado una espalda (no como a los árboles) para no verte cuando te empuje, o cuando corra de tí; y me han dado, entre otras cosas, una boca. La boca es importante (las felaciones son importantes, aunque no voy por ahí, pero me da la gana de decirlo) y si la uno con mis cuerdas vocales, flipa, si puedo hablar y todo, y comunicarme, y gritar, y bostezar (amo bostezar). Pero, no, no siempre puedo comunicarme; he aprendido un idioma, pero un idioma que no me permite expresar las cosas verdaderamente importantes, impresiones, realidades, mi subjetividad: defíneme amarillo, ¿entiendes?.

Me encantaría contar con un órgano que sacara a la luz nuestras sensaciones (iba a poner sentimientos, pero no tengo una noche cursi), cuando lo necesitasemos, y me dejara sin palabras. Es decir, puedo explicarte lo que te quiero, pero jamás sabrás cuanto te quiero, ni el contexto de sus dimensiones. Y por lo menos a mí nada más que dar el paso de intentarlo, me cuesta; nervios comunes de un cobarde, aunque también será porque en la boca hay muchos (nervios), justo en las encias, y claro. Me refiero a esas cosas con las que piensas "me gustaría que entrases en mi cabeza, por un momento, y me comprendieses, pero no tengo la boca tan grande, y no cabes, lo siento, a lo mejor si no me hubiesen puesto tantos dientes no tendría que masticar tanto lo que pienso para traducirlo en jeroglíficos de estos, que diga, palabras".

A veces creo que ese órgano son las pupilas, son hermosas, profundas; para mi, como he dicho, si llegan al cerebro, llegan al universo, a tu universo; pero pienso que somos analfabetos de las miradas, mucha gente no sabe leer unos ojos, y a veces, aunque lo pongamos más fácil, parece que unas mejillas sonrojadas no son suficientes.

8 comentarios:

Chio Eme dijo...

Impresionante.. perdona q me cuele así destrangis en tu blog ^^'' pero no podía leer eso y no decir nada.. q envidia da lo bien q te explicas, m encantaría tb q existiese ese órgano, y espero q no sean las pupilas, porq como bien dices, soy una analfabeta total de las miradas.. un saludillo!

Carmen Hinojosa dijo...

Ay mi chiota tan impulsiva como tímida.
Sinceramente, me resulta familiar de lo que hablas.

Mataría por aprender ese idioma.
Tú lo sabes.

PD: Te acabo de mandar un SMS que se quedaba corto pero, era un impulso, de esos que no controlas y te da igual si te saltas o no el límite.

Chio Eme dijo...

Tienes unas rayadas de madrugada muy interesantes :) y muy útiles de hecho, así que gracias! la verdad es que soy un poco exageradilla, para nada pienso que tenga que ir a buscar otro corazón, es sólo que me asusto cada vez que creo que se desgasta dando pasos en falso.. pero bueno espero tb que en vez de desgastarse se fortalezca.. saludos ^^

Víctor dijo...

Increíble tío, me ha gustado todo pero me quedo con lo de "somos analfabetos de las miradas". Siempre he pensado que las miradas dicen mucho y yo no sé descifrarlas en muchas ocasiones pero espero que en los momentos importantes sí que sea capaz. Muy buena también la última frase: "parece que unas mejillas sonrojadas no son suficientes"; me he sentido muy identificado. Gracias por este magnífico blog.^^

The indian runner dijo...

Ismael! soy Víctor tu compañero de baile del otro día, jaja, me ha alegrado encontrarte por aquí y me ha orprendido muy gratamente lo que escribes, te voy a enlazar para poder leerte mas a menudo ya que soy nuevo en esto y cuando tengas tiempo échame un vistacillo!
un abrazo!

Zeón dijo...

Bueno, entonces qué? te metes en mi boca o no? jaja


Formidable, como siempre.

Violeta D dijo...

Jo,las felaciones son importantes sin duda.Me encanta lo que escribes,de verdad.
Te echo de menos Isamelo...
:(

Magui Sánchez dijo...

Sos un genio!.