No odio las migrañas, en el fondo, pero duelen. No las odio porque están dentro de mi cabeza, detrás del ojo derecho, pero no se donde exactamente, y como me equivoque de sitio la puedo liar. Pero no me gustan, me molestan, es como si hurgaran con un alambre por tu cerebro, y no pararan, solo cuando te metes 600 miligramos de cualquier mierda, y eso si es odiable; si algún día me quiero tomar una pastilla, que sea la que yo elija, no la que me receten, es como si tuviese ocho años y me obligaran a hacer la compra con una lista en el bolsillo. Los bolsillos no son para eso. Los bolsillos son para meter las manos, para los que no sabemos como mantener una postura sin estar nerviosos, para cuando algo te da vergüenza, para cuando quieres desaparecer bajo la tierra; si ocultas tus manos, entonces, es como si te ocultases todo TU entero, por lo que te facilitan esos momentos. Así que, un pantalón sin bolsillos, es una ruina, es un "mierda, que hago ahora, me sobran las manos".
Tampoco hay que abusar, hay que sacar más a menudo las manos de ahí. Pero sin pasarse; cuando te pasas, empiezas a soltar gilipolleces. Es como cuando hablas con la tía que te mola. Intentas, patéticamente, decir cosas ingeniosas, pero nunca estas inspirado, nunca, NUNCA, compadre. Lastima que, cuando te das cuenta de que no es tu día, ya la has cagado, y si, sabes que se ríe por compromiso, y si, las otras cinco veces también te paso, pero lo has vuelto a intentar, y si, lo recordara siempre, como duele, eh eh eh; Oh si, sufre, inútil. No hombre, es broma. Hay que quitarse los nervios, lo que no significa que haya que arrancarse los dientes. Los dientes se necesitan; a mi, me encanta masticar los detalles.
Eso si, no me gusta la gente que me pide detalles y ni siquiera se fija en el baile de las hojas. Porque es hermoso, es lo que da vida a un árbol, si no, seria medio ser vivo. Seria como vivir en blanco y negro, tan bueno como una película de mi Chaplin, pero no podría ver tus pecas, y tus pecas son tus pecas. Me gustan las pecas, las pecas en detalle, las que están escondidas y salen de vez en cuando. Por dios, es que podría tener apego a esas pecas. El verano es la época de esas pecas, si. Pero el verano en el sur es luz, y las migrañas son sinónimo de fotofobia.
En fin, no pasa nada. Siempre podría empezar a odiar los sinónimos, prefiero un dolor de cabeza con tus pecas.
6 comentarios:
A mi me tampoco me gustan los pantalones sin bolsillos, me siento indefenso XD ni tampoco estoy inspirado nunca cuando hablo con la tia que me mola.
¡Qué grande eres Isma!
Cada post tuyo que leo, me resultas cada vez más fascinante.
Enorme, otra vez.
A mí solo me salen pecas en verano, y en invierno hay que ser muy observador para verlas. Las pecas son bonitas, sí.
Yo, siempre llevo las manos en los bolsillos, mínimo una mano, porque me siento más segura, menos indefensa, como cuando bailas con un cubata, que parece que te da el puto equilibrio. ¿No te pasa que cuando bailas sin vaso sientes que lo haces peor? A mi sí me pasa, y si tengo un cigarro y un vaso soy la puta ama de la pista, gilipolleces varias.
Las migrañas, a veces, también inspiran.
Cuídate.
GREAT!Me ha encantado hermanito :)
Eres genial!
Marta
Malditas pecas...
Con motivo de mi estancia de un año en Lisboa, me he hecho un blog, House.
http://www.elrincondelbesugo.blogspot.com/
Te pongo entre mis blogs amigos.
:-)
TOTALMENTE! amo los pantalones con bolsillos. Es lo primero que me fijo a la hora de comprarlos, jaja.
Publicar un comentario en la entrada