Es como si te cansaras de hacer metamorfosis, como si el aire te abriese la boca, porque te olvidas de respirar; es la primera vez que los bostezos me salvan la vida.
Es como si el espiritu te dejase a solas con el cuerpo, y, siendo paradoja, pesase más; 21 (kilo)gramos más. Los power-point roban tanta imaginación que notas como respiran tus pulmones; y yo que creia que era la nariz...
Encima, me hablan de contingencia, y de predecir la lluvia, y de coger los paragüas,
¡QUÉ LOS PARAGÜAS NO SE COGEN!
Son el mismo tipo de gente que se arropa en verano, y no tiene sábanas.
Son estimulos condicionados que trabajan de locutores,
son un Freud que no sueña,
un falsacionista que echa la quiniela,
un bostezo en el culo.
(Clases de cierta asignatura solo dan lugar a sustancia de aburrimiento, a sacarte los colores ajenos por dentro, y no es por desaprovechar el tiempo; pero anda, que anda).
1 comentarios:
Un Freud que no sueña es como una bicheja sin un conejo asesino. El peluche te sigue observando, o quizás estés desarrollando una manía persecutoria, o yo por ti, no sé. Espero que estés bien Ismaelo, no sé cómo pero me sé la dirección de tu blog de memoria, y como estoy desintoxicando de redes sociales ( más bien de redes de pesca, en las que hay besugas y pulpos) pues no sabía como decirte que me acuerdo de ti y qué en 2 mesecitos me tienes hay dando guerra! Espero que esté todo bien, me alegro de oirte con los ojos.
Siempre tuya, una bichejis en Nueva york.
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